enero 3, 2012, Mielina Digital

Las redes sociales representan una manera de generar diálogo uno a uno y comunicarse con clientes potenciales; sin embargo se trata de un paso que debe abordarse con cuidado ya que todo será público, desde las buenas opiniones hasta la crÃtica y desafortunadamente, las malas experiencias son las que dejan más huella.
Como es natural todas las marcas quieren solo las buenas experiencias en sus sitios y no están muy dispuestas a enfrentar la crÃtica y mucho menos están preparadas para trabajar de una manera directa con tal de cambiar esa percepción; ese es el trabajo de CRM, el convertir a un cliente decepcionado en un abogado de la marca o súper usuario.
Internet ha cambiado el comportamiento de los consumidores, ahora desean respuestas inmediatas, quieren ser escuchados y ver que sus recomendaciones sean tomadas en cuenta; quieren volverse parte de la marca y si la respuesta es satisfactoria, se vuelven sus predicadores o promotores.
El problema es que no quieren ser vÃctimas del spam, como lo dice una encuesta de TBS llamada Digital Life y que se llevó a cabo en Brasil, Chile, Colombia, México y Perú, la cual arrojó resultados muy interesantes:
43% de los latinoamericanos ven a los sitios sociales como un lugares en los que se pueden comprar productos, entre ellos un 44% de los argentinos considera que en las redes sociales pueden aprender sobre los mismos; eso nos da por resultado que 46% de los internautas de Latinoamérica hablan de sus marcas en la red y están listos para involucrarse si hay promociones u ofertas en lÃnea.
Lo malo es que solo quieren verse involucrados con las marcas por su propia voluntad o por recomendaciones de amigos y no ven con buenos ojos que las marcas se acerquen a ellos directamente, el 45% lo ven como una invasión a sus redes sociales.
Esta ambivalencia hacia las redes sociales puede ser el resultado de campañas digitales mal ejecutadas que han creado muchÃsimo ruido y toneladas de basura digital, haciendo que casi la mitad de los usuarios haya tomado esta postura; para revertir esta tendencia, las estrategias digitales tradicionales deben ser analizadas y cambiadas.





